martes, 22 de junio de 2010

Río Seco

Machos, hembras
juntos, toman un baño entre los residuos de un agua estancada
en el verde de Tribunales.
Sobre el verde emergen,
ratas grises de color uniforme con el resto:
señores y señoras en su ritmo de vida a piloto automático,
llenos y faltos de tiempo.

lunes, 14 de junio de 2010

- secuencia de cumpleaños

En Boedo, la solidez de las cosas terminó por ser más relativa que la verdad. Agustina tras la barra de la sala (que está en la calle Castro), y Emiliano junto a la otra cocinando las salchichas mientras lo único que la acompañaban era el brevaje, los ácidos y un cigarro, fueron la evidencia.
La idea había surgido antes, de hecho, pero en noches como la descripta, la fragilidad, lo endeble de la realidad sale a la luz como la verdad más sólida.
En su abanico verborrágico surgieron diferentes puntos poco sólidos. Se habló de los tatuajes en su brazo, de su afición por el rapipago, de seguir en el colectivo (que bien nos informaron, tiene parada en Colombres) y llegar a Ciudad. Claramente (y como siempre, Doc), nada de eso concluyó como era esperado. Agustina bajó en la urgencia de un llamado de pulmón. Escupió con el pelo recogido el mundo gris que había consumido y como una 'manga de ladrones', las pibas volvían de mañana a dormir hasta morir.

viernes, 11 de junio de 2010

Me estaba preguntando,
y estaba alimentando,
y estaba alucinando bien,
y es que estaba satinado,
y estaba por pensar,
en vos
Estaba yo pensando,
que era balanceado,
y estabas acercándote.


Luis Alberto

miércoles, 9 de junio de 2010

(sin pronóstico)

En días sin pronóstico no sabemos el tiempo. Nos olvidamos, y tampoco preocupa el clima. Los mejores días sin pronóstico, de todos modos, son los días en que nos despertamos y hay Sol, eso sí.
Los días sin pronósticos, que fueron muchos y con lluvia, fueron días de pensamiento total de Caracol, para mi Príncipe.
Hoy (aunque fue hace mucho tiempo) hay un Sol increíble. Y hoy (y ayer, y anteayer y hace un tiempo) me acordé de ese día y olvidé de nuevo el tiempo, para volver al Caracol.

"De madrugada, de madrugada, con el rocío brillando al sol, amanecí en la carretera con pensamiento de caracol. Me acompañaba por esta tierra mi humilde casa de cascarón; siempre en la hoja, mas no me importa, porque en mi hoja estoy libre de los problemas de aquellos bichos que se disputan con gran pasión unos papeles que yo no entiendo, por eso viven sufriendo.

De madrugada, de madrugada, con el rocío brillando al sol, amanecí en la carretera con pensamiento de caracol. Muy despacito me voy moviendo, pero sé bien en que dirección. Mi caracola me esta esperando, caracolito jugando.

Yo no me asusto de la tormenta, tampoco el frío es preocupación. Vivo la vida naturalmente, y siempre tengo presente: 'Caracolito', dijo mi vieja, 'tené cuidado allá en la estación. Hay unos bichos para los cuales la construcción y la destrucción son iguales' -"





[365 días más de Sol para la vaca en su día]

martes, 8 de junio de 2010

La Procesión

Glenda arriba en el bajo. Un viaje power (no flo) con el de Pablo...

Algo pasa en Rurrenabaque. La chica llega al muelle de Delfín 3. Podría ser yo o bien un personaje de verdad ficticio o creado, es decir, un actor que me represente. Se pasa un rato sentada. Prueba con la guitarra, enciende un cigarro y el reproductor de música (el de David). Se acerca al agua, la toca... tiene que entenderse que no se mete no por que haga frío, sino que está bien. Alguien ahí de atrás y que no vemos, debería tirarle algo. Ella sonriente se diría algo así como 'pará, boludo', siempre muy contenta. Debería después volverse a donde estaba, al borde de las maderas, llegando al río verde estanque y asomarse para descubrir a Pedro. Ella agarra una galletita y se la tira (Galletitas con restos de cosas, al lado de la guitarra. Hay cáscaras de frutas). Se queda mirando un rato, sonríe al cocodrilo y se acuesta sobre las tablas de costado mirando el río. Subjetiva de Glenda mirando al reproductor de música subiendo el volumen. Senital de ella acostada (un rato, por ahí cantando) y luego girando la cabeza nuevamente al río (la sigo). Subjetiva del río. La sigo de nuevo (podría reflejarse en la pupila gigante) y se pierde en los árboles (subjetiva). Suena la canción (elegir!!!) y despierta en Belgrano con la subjetiva de los árboles ahora transormados en las copas de árboles de la plaza. La sigo, de costado cierra los ojos, vuelve y vemos Rurre. Abre de nuevo y ¿qué?

viernes, 4 de junio de 2010

-añoro (mañanas de flow)

se me olvidaba decir se me olvidaba decir lo que te vine a pedir: si quieres bailar conmigo esta canción tan bonita, aún no existe todavía, pero es mi canción preferida .- (AlbertPla)