domingo, 25 de julio de 2010

Salinger de regalo -

"Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños; y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde del precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan en él. En cuanto empiezo a correr sin mirar adónde van, yo salgo de donde esté y los cojo... Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Yo sería el guardián entre el centeno."

lunes, 5 de julio de 2010

(no fue hace tanto que volvíamos)




ni hablar de cuando fuimos
y nos internamos en la yunga
montaña abajo, río arriba.

Hasta los maíces supieron combinar con el pelo.
El cielo, y el resto
con el carisma propio de su ingenuidad insalvable.

Andábamos al tiempo
y con paso indiscreto en el camino a esto
o aquello.